Etapa 4

La Carlota – La Paz (Mendoza),Viernes 11/01/2002

 

La partida se inició alrededor de las 7:00 – 7:30. Próxima parada : Río Cuarto. Me despedí de Alejandro Acha, quien aún nos acompañó con su auto unos kilómetros y sacó unas lindas fotos.

 Antes de llegar a Río Cuarto nos cruzamos con una baquet celeste, que resultó ser de los amigos de la Asociación de Vehículos Antiguos Riocuartense (AVAR)...

 Nos escoltaron hasta una estación de servicio en el cruce de entrada a la ciudad. El recibimiento de la gente del Club fue historia aparte. Se sumaron simbólicamente dos Isettas locales, con lo que se formó una fila de 9 autos similares. La gente del Club de Río Cuarto nos hizo entrega de una placa recordatoria, la cual fue festejada por un caluroso aplauso de locales y viajeros.

 

Con el recuerdo de tan amable y cálida recepción, Seguimos camino a Villa Mercedes. Paramos en el límite interprovincial, donde el gobierno de San Luis construyó unos arcos muy bonitos y modernos, y aprovechamos para fotografiarnos allí. A mí me parecía increíble estar allí, a más de 600 Km. de casa...

 En Villa Mercedes se paró a almorzar y a las 16:00 se partió a San Luis (Capital). Por la ruta, la gente se sorprendía enormemente, en especial los camioneros quienes nos hacían juegos de luces reiteradamente y/o nos atronaban con sus bocinas.

 A las 18:00 – 18:30 llegamos a San Luis. Cargamos combustible, revisamos la transmisión del auto de Juan René Delger, y a seguir.

 Ultima parte de la etapa : Desaguadero (Límite con Mendoza). Los kilómetros recorridos y los días pasados, lejos de ocasionar desgastes y problemas, parecían amoldar más al grupo. Los Isettas se comportaban a las mil maravillas. Ya habíamos experimentado que al atardecer era la hora en que mejor andaban. Estar allí ya era un triunfo para mí. Pero lo más difícil, el cruce de la Cordillera, estaba adelante...

 Llegamos al río Desaguadero y cruzamos el límite interprovincial, marcado con un arco que dice : “Bienvenidos a Mendoza / La tierra del sol y del buen vino”. Decidimos hacer un pequeño tramo hacia La Paz, donde había facilidades para acampar. 38 Km más no parecían tanto, aunque el viaje fuese completamente de noche.

 El tramo fue sin problemas hasta que sufrí un repentino corte del encendido, unos 200 metros antes de llegar a la estación de peaje de La Paz. Verifiqué que se había quemado la bobina, un percance que ya le había sucedido a varios. Remolcamos el Isetta hasta el camping. Fueron sólo unos 2 kilómetros hasta la estación de servicio. Allí no había repuesto y eran más de las 12 de la noche. Sin embargo, conseguimos el repuesto en la casa de un señor que vendía accesorios de electricidad del automóvil.

 Reparado el desperfecto, fui hacia el camping donde el resto ya se había instalado. Esta vez no hubo hotel : estaba cerrado. Así que decidí armar la carpa, el colchón inflable estaba en la kombi y no iba a molestar, así que me tiré nomás en el piso. Juan René Delger me acompañó pero al parecer el piso era demasiado duro para él (tanto como para mí) y prefirió usar su Isetta como carpa, así que fue gracioso e inesperado encontrarme por la mañana con este buen hombre durmiendo dentro de su auto!!!!! Quién dice que no se puede dormir dentro de un Isetta?

 

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